MENSAJE DE SU PARROCO GERARDO SANCHEZ , A TODA LA COMUNIDAD, CON MOTIVO DEL SEGUNDO DOMINGO DE PASCUA DOMINGO DE LA MISERICORDIA.

( instituido por SAN JUAN PABLO  II en el año 2000).

Los 50 días que van desde el domingo de Resurrección hasta el domingo de Pentecostés (cuando celebramos la venida del Espíritu Santo) los hemos de celebrar con alegría y exultación, como si se tratara de UN GRAN DOMINGO ( según San Atanasio ). 

Por este motivo en todas nuestras celebraciones litúrgicas, durante este tiempo cantamos : ¡Aleluya , Aleluya! , que quiere decir alegría , gloria , felicidades , como si lo expresáramos con un fuerte aplauso…seguramente han visto por TV cuando alguien la ha librado del coronavirus como todos le aplauden como expresión de alegría.

Estos 8 días  que has pasado, DESPUES DEL DOMINGO DE PASCUA,  hacen alusión a la etapa de iniciación en los sacramentos especialmente el Bautismo y la Comunión; por tal motivo todos los  catecúmenos que recibían el bautismo en la Vigilia Pascual ( “  la madre de todas las celebraciones” )     conservaban durante 8 días la túnica blanca con la que se les había revestido, símbolo de revestirse de Cristo . 

Nuestros niños  niñas y adolescentes que se están preparando para recibir estos sacramentos del Bautismo y de la confirmación… ya tendremos la ocasión solemne para celebrarlos  , juntamente, con sus familiares.

Este domingo segundo de Pascua , también, celebramos el domingo de la misericordia y que mejor manera de celebrarlo que procurando ver la Misa  que presidirá, desde la Basílica  de Guadalupe, el Sr. Arzobispo  Cardenal Carlos Retes  a las 12 del medio día . Procuremos, con tiempo,  preparar el lugar y quitarnos todo tipo de distracciones para escuchar la Palabra y luego comulgar todos espiritualmente   ( es decir que   todos somos invitados a desear  recibir a Cristo pan de Vida Eterna ). 

El Evangelio nos narra las dudas sobre Jesucristo resucitado del incrédulo Tomas  que dijo : “ hasta no ver no creer”. Hoy todos somos invitados a creerle a Jesucristo sobre todo por su misericordia con nosotros: también nosotros  “seamos misericordiosos “.

Con mi oración por todos,   aprecio y abrazo de siempre Padre Gerardo